Creo que hace ya un tiempo que no pasa nada destacable en la gestión de la crisis, aunque es tan solo mi opinión. Para los diarios económicos pasan muchas cosas, subastas de deuda que suben y bajan, recalificaciones de agencias sobre la deuda de diferentes países, recortes sociales. La verdad es que hay movimientos, y se toman decisiones. Pero ninguna de estas decisiones conlleva un cambio en las reglas de juego, ni en las herramientas disponibles. Realmente no se está cambiando nada, se está dando una vuelta de tuerca más a la misma situación.
Las estadísticas se van moviendo, en España el paro sube, el ahorro baja, la deuda sube, el precio de la vivienda baja, la inflación sube. La gente no gasta, ni ahorra, el estado no gasta y tampoco ahorra. Lo que está pasando es que la economía se está parando, poco a poco y nadie acaba de tener claro como reactivarla.
Parece difícil de explicar, pero nos hemos quedado sin un recurso que creíamos infinito: el consumo. No se sabe que ha sido primero, si la falta de consumo, o la falta de trabajo, pero bueno, nunca he sabido solucionar lo del huevo y la gallina, y este problema me parece el mismo.
¿Tenemos que aumentar el consumo consumiendo más? ¿Poniendo más dinero en el mercado? No lo creo, mi opinión es que tenemos que aumentar el ritmo de circulación del dinero. ¿Cómo hacemos esto? Reduciendo los grandes gastos y aumentando los pequeños. Desplazando el consumo hacia actores más pequeños. Es decir reducir inversiones en infraestructuras, que encima se han demostrado muy poco rentables. Reducir las cargas impositivas sobre las ganancias, y aumentar las de…. consumo.
Aquí el planteamiento empieza a ser dantesco, es posible que no sea una buena idea aumentar el consumo aumentando el impuesto sobre él mismo. El truco, como siempre, reside en la forma de aumentar este impuesto, no se tiene que hacer, ni mucho menos de forma generalizada, hay que dejar el IVA tranquilo, sino actuar sobre consumos muy concretos. Intentare trabajar la idea en el próximo post.
Por otro lado sí que parece que reducir los impuestos sobre ganancias tiene que aumentar el consumo y al mismo tiempo aumentaría el ahorro. Cosa que nuestros bancos (los de todo el mundo) necesitan bastante. Pero ¿sobre que ganancias se debe reducir la tasa impositiva? Yo creo que hay una muy clara, se tiene que reducir espectacularmente el IRPF. Dejar más dinero en mano de los particulares y al mismo tiempo hacerlos participes de la financiación de los recursos públicos que consumen. Como por ejemplo los usuarios del transporte público, que se mantiene en buena parte por el precio de los billetes.
Pasar una parte del consumo público al privado puede hacer aumentar el movimiento del capital, al mismo tiempo poner más dinero en manos de los particulares les dará una perspectiva de la situación diferente. El problema es cómo va a mantenerse el estado… lo tendremos que mantener nosotros. De la misma forma que mantenemos a Coca Cola o a Philip Morris, pagando por el uso de sus productos. Aunque con clarísimas excepciones. Un estado no es una empresa privada, y tiene la obligación de dar cobertura a sus ciudadanos.
En el Facebook de una amiga encuentro la foto que encabeza la entrada de hoy. No se ve muy claro, se trata de un indigente durmiendo en el rellano de una entidad financiera, concretamente de Caixa Sabadell, que pertenece al Grupo Unnim. Lo irónico, por llamarlo de alguna manera, de la imagen, es que en el cartel publicitario de la entidad se encuentra la frase “Aquí hemos encontrado la casa ideal”.
Se necesitan más impuestos, pero no se necesitan impuestos generalistas. Lo que es necesario es que las personas empiecen a ser conscientes que hay cosas que se tienen que pagar, y que algunas se tienen que pagar bastante porque son lujos.
No hay ninguna duda de que esto irá a peor, y quien lo dude es porque es de los que van a ir a mejor (que haberlos ahílos), o pone el horizonte muy lejano. Es decir en algún momento estaremos mejor que ahora, pero podemos esperar 10 o 100 años, eso no lo sabe nadie.

